Cambios en la calidad del gas: AIGAS advierte por riesgos a la salud y al bolsillo

El ENARGAS habilitó modificaciones en el poder calorífico del gas natural distribuido en todo el país. La Asociación de Instaladores de Gas de Neuquén (AIGAS) alerta sobre posibles intoxicaciones por monóxido, fallas en artefactos, impactos económicos y falta de información oficial. Desde Carnaza encendemos la alarma.


Una medida silenciosa que afecta a todos los hogares conectados a la red

El 6 de mayo de 2024 se publicó la Resolución 487/2024 del ENARGAS, que modifica los rangos del Índice de Wobbe y el Poder Calorífico Superior (PCS) del gas natural que llega a nuestras casas. La normativa permite a las empresas productoras despachar gas con más calorías por metro cúbico, habilitando así el uso de gas no convencional, especialmente de la Cuenca Neuquina.

Esta medida, aunque técnica, tiene consecuencias muy concretas: puede alterar el funcionamiento de cocinas, calefactores, termotanques y calderas en todo el país. De hecho, la Asociación de Instaladores de Gas de Neuquén (AIGAS) ya solicitó formalmente su suspensión por riesgos técnicos, económicos y de salud pública.


¿Qué cambia con el nuevo gas?

El llamado “Índice de Wobbe” es un parámetro que combina densidad y poder calorífico del gas para determinar si un artefacto puede usarlo sin generar combustiones incompletas o fallas. Según el Anexo I de la resolución, el ENARGAS amplía el rango permitido, lo que significa que los artefactos hoy instalados —que fueron diseñados y calibrados con un gas de menor poder energético— podrían fallar, apagarse, generar combustión incompleta o, peor aún, emitir monóxido de carbono sin que nadie lo note.

A partir de diciembre de 2025, el índice podrá llegar a 13.070 Kcal/m3 y el PCS hasta 10.700 Kcal/m3, valores por encima de lo históricamente distribuido en redes urbanas. Esto se hace sin que los hogares, las industrias ni los instaladores hayan sido preparados para ese cambio.


AIGAS: “Esto es un problema de salud pública”

La preocupación principal radica en la seguridad. “No alcanza un solo ensayo para garantizar que no haya riesgos: es un problema de salud pública”, advirtió Eraldo Penovi, presidente de AIGAS. Además, señaló que no hay estudios públicos, ensayos masivos ni campañas informativas que respalden el cambio.

Entre las advertencias de la Asociación se destacan:

  • Posibles intoxicaciones por monóxido en artefactos no adaptados.
  • Necesidad de recalibrar o reemplazar equipos.
  • Mayores costos de mantenimiento y adecuación.
  • Falta de información clara para usuarios e instaladores.
  • El ENARGAS se deslinda de responsabilidades.

“El interventor del ENARGAS ya eligió al culpable: si algo sale mal, va a ser culpa del usuario o del instalador”, agregó Penovi.


¿A quién beneficia esta medida?

Según la resolución, el objetivo es “optimizar el uso de gas no convencional y reducir costos de producción”. La industria energética gana, pero las familias podrían pagar con fallas, ajustes, gastos o incluso accidentes.


Desde Carnaza proponemos: que no se apague el debate

La calidad del gas que usamos es una cuestión técnica, sí, pero también política, económica y sanitaria. Afecta derechos básicos como la salud, la información y la vivienda segura. Y sobre todo, exige un debate público que hoy no existe.


Fuentes consultadas:

  • Resolución 487/2024 del ENARGAS
  • Anexo I – IF-2024-85749648-APN-GIYN#ENARGAS
  • Declaraciones de Eraldo Penovi, presidente de AIGAS (09/05/2025)
  • Informe de AIGAS, publicado en medios regionales (Radio Universitaria CALF 103.7)

https://www.lmneuquen.com/neuquen/instaladores-lanzaron-una-preocupante-advertencia-que-esta-pasando-el-gas-neuquen-n1190054

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