Una década de lucha

El origen del movimiento NI UNA MENOS nos remonta al año 2015 con aquel tuit iniciático de una periodista radial ante la noticia que había sido tapa de varios diarios aquel 11 de mayo, la joven Chiara Páez de 14 años (embarazada) había sido asesinada por su novio de 16 y enterrada en el patio de su casa en Santa Fe. 

La interpelación fue directa y la respuesta inmediata, varias colegas se fueron arrobando unas a otras y rápidamente definieron fecha y hora, la convocatoria fue entonces para el  3 de Junio a las 17hs.

“Ni una menos nació ante el hartazgo por la violencia machista, que tiene su punto más cruel en el femicidio. Se nombró así, sencillamente, diciendo basta de un modo que a todas y todos conmovió: “ni una menos” es la manera de sentenciar que es inaceptable seguir contando mujeres asesinadas por el hecho de ser mujeres o cuerpos disidentes y para señalar cuál es el objeto de esa violencia.” (página oficial Ni Una Menos)

En San Martin de los Andes, la consigna resonó en un contexto de gran conmoción por el caso de Laura Vásquez, sucedido tan solo un mes antes, y siendo el segundo en lo que iba de ese año, el caso de Mirta Gutiérrez le antecedió en el mes de febrero.

Imagen extraída del texto Reflexiones sobre el Ni Una Menos por Coordinadora Es Por Laura y Es Por Todas. 30 de Junio de 2015, SMA.

La organización de la movilización fue entonces impulsada por la Coordinadora Es por Laura, es por todas del ISFD n°3 donde participaron conjuntamente organizaciones de mujeres y políticas y también estudiantes. La convocatoria fue masiva, familiares de las víctimas, vecinas y vecinos junto a diferentes organizaciones se manifestaron por las calles del pueblo finalizando en la Plaza San Martín donde se habilitó el micrófono para tomar la palabra. 

Los primeros en expresarse fueron el intendente Juan Carlos Fernández y la intendenta electa Brunilda Rebolledo, a continuación lo hicieron Paola Vasquez (hermana de Laura) y Natacha Castro (amiga de Laura), luego fue el turno de La Maroma, la agrupación de Mujeres Pan y Rosas, y más tarde el Plenario de Trabajadoras del Partido Obrero, entre otras. Por su parte, los estudiantes de la EPET 12 y 21 se pronunciaron a través de la lectura de un texto titulado “¿Quién muere cuando muere una piba asesinada?”.

“(…) Al patriarcado no lo forman los machos violentos y piropeadores solamente. Lo hace mi mamá que es un amor pero todavía separa rosa para nena y celeste para nene. Lo hace tu jefe que no te deja hacer tareas de hombre. Lo hace ella al mirar a la que por la calle se viste como quiere y le dice puta. Al patriarcado lo hacemos todos, todas y todxs. Y más lo hacemos cuando no hacemos nada, no hacer, callar, ceder, es validar y permitir. No hacer es hacer mucho. Entonces, ¿Quién muere cuando muere una piba asesinada? Nos morimos todos. Mueren sus cuerpos, muere nuestra vida, muere la libertad de ser.”

En Argentina ese año y según los datos estadísticos del Poder Judicial de la Nación, el total de víctimas de femicidio fue de 235, con una preponderancia del rango etario entre 21 y 40, siendo en la mayoría de los casos (58%)  bajo el vínculo de pareja entre la víctima y el imputado, dejando 203 niños/as y adolescentes sin madre. Otro dato no menor, es que el 20% de las víctimas habían denunciado previamente al imputado. 

En el 2016 el número  lejos de disminuir, aumentó, y el total fue de 254 víctimas. La preponderancia del rango etario se mantuvo, como también la del vínculo de pareja o ex-pareja, dejando esta vez 244 niños/as y adolescentes sin madre. En este caso lo que también aumentó, aunque levemente, fue el número de denuncias, alcanzando un promedio del 25%. En el 2017 la tendencia se mantiene y el número de víctimas crece a 273, la tasa del país es 1, 1 femicidios cada 100 mil mujeres, igual a la del año 2016.

Imagen capturada del diario Pagina 12, año 2016

El Registro expone la desigual distribución territorial de los femicidios en el país, donde conviven jurisdicciones cuyas tasas duplican el valor nacional con otras de valores inferiores, para entonces Neuquén se encontraba entre las que integran los valores del medio, cuyas tasas oscilan entre 1, 98 y 1 femicidios cada 100 mil mujeres. Para el 2018, la provincia encabezó la lista con tasas más elevadas de femicidios del país, informó seis (6) víctimas directas de femicidio y una (1) de femicidio vinculado.

Pero el 2018 no fue un año cualquiera para el movimiento de mujeres y disidencias que se venían manifestando cada vez con más vehemencia, el grito inaugural de aquel Ni Una Menos había empezado a marcar una hoja de ruta para la conquista de derechos y la visibilidad de las desigualdades estructurales como parte de la violencia intrínseca que nos atraviesa como sociedad. 

“Como Colectivo Ni una menos, al mismo tiempo que crecieron esas movilizaciones contra la violencia machista y contra las narrativas sociales que se alojan mediáticamente, fuimos pensando y nombrando distintas dimensiones de la violencia. La brecha salarial, el trabajo de cuidado no reconocido ni remunerado, la desocupación que recae con mayor peso entre las mujeres, lesbianas, transexuales y travestis y entre ellas, las más jóvenes.”
(página oficial de Ni Una Menos)

En ese marco la consigna del Aborto Legal, Seguro y Gratuito se forjó como una lucha potente y masiva, las asambleas fueron cada vez más concurridas, las campañas se expandieron, miles y miles se movilizaron, el debate se hizo presente en todos los ambitos, dentro y fuera del congreso la discusión sobre el derecho de las personas gestantes a decidir sobre sus cuerpos se hizo federal, la ola se hizo marea y tiñó de verde el país. San Martín de los Andes no fue la excepción, también se pronunció y mostró su postura a favor de la despenalización y el derecho a decidir. 

Imagen capturada del boletín oficial del Concejo Deliberante de SMA, año 2018

A pesar de la contundencia del movimiento, el proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) no logró ser promulgado ese año dejando un sabor amargo para quienes habían puesto el cuerpo, el tiempo y sus expectativas de vivir en una sociedad más justa.

Imagen campaña nacional difundida por redes

En ese entonces el proyecto fue aprobado por la Cámara de Diputados de la Nación pero no por el Senado, lo cual no fue posible hasta el año 2020 cuando finalmente fue sancionada.

Durante el 2019 en un contexto complejo del país marcado por una crisis socioeconómica que se manifestaba en varios sectores, si bien a nivel nacional el número total de femicidios disminuyó levemente, la tasa de víctimas directas se mantuvo igual que los años anteriores 2018 y 2017, en el caso de Neuquén también se percibió una baja comparado con el año anterior. En cualquiera de los casos y teniendo en cuenta las estadísticas anteriores, lo llamativo es que la baja parecía deberse a factores más bien aleatorios que como resultado de políticas públicas o la aplicación de proyecciones concretas por parte del Estado, este escenario se recrudeció y quedó aún más evidencia durante el año siguiente.

“(…) Ni una menos, el Colectivo, surgió de transformar el duelo en potencia: vivas nos queremos. Eso sigue implicando resistir a los intentos de captura de nuestra voz colectiva y construir estrategias para corrernos del lugar en el que las interpelaciones públicas quieren ubicarnos: el de víctimas. (…) La palabra víctima no es un adjetivo permanente: nos mueve el deseo de una historicidad biográfica de mayor libertad y autonomía. En ese sentido, desde el momento en que salimos a la calle, lo hacemos como sujetas políticas, con la enorme responsabilidad por las que ya no están y con el claro compromiso con las que están luchando para tener una vida que deseen vivir.” (página oficial Ni Una Menos)

El 2020 atravesado por la pandemia y el confinamiento obligatorio puso de manifiesto lo que ya se hacía incallable, los números no mienten y los femicidios no sólo crecían sino que visibilizaban datos recurrentes: en la mayoría de los casos (59%) el imputado era la pareja o ex pareja de la víctima, en la mayoría de los casos (79%) fueron en contextos de violencia doméstica y dejando año tras año un promedio de 200 niños/as y adolescentes sin madre, es decir que el mayor peligro se corre en las propias casas y con sus propios seres queridos.

Por otra parte, un porcentaje que resulta alarmante es el de aquellas que contaban con denuncia previa el cual mostró un promedio de un 20% con oscilaciones año a año pero sin sumar mayores garantías que permitan encontrar un rasgo de seguridad y cuidado siendo que aquellas que aún contando muchas veces con medidas judiciales (perimetrales por ejemplo) y botones antipánico no sobrevivieron a su agresor

Desde el Observatorio de las Violencias de Género “Ahora Que Sí Nos Ven” dan a conocer algunos datos destacados entre el 3 de junio de 2015 y el 25 de mayo de 2025 son :

  • 2827 femicidios (2543 directos y 284 vinculados)
  • 1 femicidio cada 31 hs.
  • ⁠En el 85 % de los casos el femicida pertenecía al círculo íntimo de la víctima
  • El 64 % de los casos tuvieron lugar en la vivienda de las víctimas
  • ⁠El 17% (2 de cada 10) de las víctimas de femicidio habían realizado al menos una denuncia y el 10% (1 de cada 10) tenían una medida de protección judicial.
  • Al menos 2507 niñxs quedaron huérfanxs
  • El 23% de las jóvenes asesinadas fueron desaparecidas con anterioridad, y el 21% de ellas sufrió ataques contra su integridad sexual.

En lo que va del 2025 hubo 108 femicidios en Argentina.

Imagen y estadísticas del Observatorio AQSNV

Podríamos seguir nombrando números y estadísticas pero lo cierto es que desde aquel 2015 los casos no hicieron más que aumentar y las características más alarmantes se sostienen hasta la actualidad, lamentablemente los datos no nos muestran un panorama o un futuro alentador sino una cruda realidad que nos impone la necesidad de generar un cambio cultural profundo y reflexivo acerca de ¿Qué tipo de sociedad somos y qué tipo de sociedad queremos ser? ¿Qué lugar le vamos a dar a la pregunta sincera acerca de las violencias que nos atraviesan y de las lógicas que nos oprimen? ¿Seremos capaces de aceptar y modificar esos mecanismos machistas y patriarcales que arraigamos en nuestras propias historias? 

“Hay criminales que proclaman tan campantes ‘la maté porque era mía’, así no más, como si fuera cosa de sentido común y justo de toda justicia y derecho de propiedad privada, que hace al hombre dueño de la mujer.  Pero ninguno, ninguno, ni el más macho de los supermachos tiene la valentía de confesar ‘la maté por miedo’, porque al fin y al cabo el miedo de la mujer a la violencia del hombre es el espejo del miedo del hombre a la mujer sin miedo” (La mujer sin miedo del libro Los abrazos rotos)

“La maté porque era mía” – versa el relato de Eduardo Galeano – y es ese artículo de posesión (mía) el que nos desmantela de toda subjetividad, nos deja al filo de la deriva de ese otro que podrá hacer y decidir lo que quiera, de ese que traduce el miedo en muerte.

Por eso, como Carnazas nos preguntamos y repensamos ¿Nos animaremos a crear condiciones de posibilidad para que se generen otras formas de vincularnos? ¿Nos animaremos a combatir la lógica mercantil del consumo y la pertenencia? que no nos deja otro lugar que el de ser consumidas/os siendo objeto del otro, dejándonos del lado del goce de aquel que se cree incluso con la potestad de arrebatar una vida, porque cuando hablamos de violencia machista también hablamos de capitalismo, hablamos de lógicas de poder y de marcado que se entrelazan con desigualdades económicas y donde la mercancía somos nosotras/os mismas/os.  

¿Serán tiempos de dejar la indignación de posteos y encontrarnos cara a cara? Recobrar aquel sentimiento que nos conmovió hace 10 años atrás cuando la indignación nos organizó por twitter pero nos encontró en las calles, angustiadas, hartas pero también creativas, atentas, perseverantes, activas.

Los contextos cambian, los gobiernos pasan y las pibas se nos van, esos números no son solo números, son amigas, madres, hermanas, primas, sobrinas, tías, nietas que ya no están, es por ellas y es por todas que seguimos gritando NI UNA MENOS, VIVAS NOS QUEREMOS!

Imagen extraída del texto Reflexiones sobre el Ni Una Menos por Coordinadora Es Por Laura y Es Por Todas. 30 de Junio de 2015, SMA

Fuentes consultadas:


Si llegaste hasta acá, es probable que veas que Carnaza es una propuesta diferente, y en esta apuesta de hacer comunicación, queremos seguir profundizando y yendo a fondo con muchas propuestas y formatos que venimos proyectando.

Ayudanos a construir este medio:

Deja un comentario

Tendencias